viernes, 3 de marzo de 2017

Consejos para cortar telas



El momento del corte de tela es uno de los más tediosos, sobre todo para quienes no nos aguantamos las ganas de tener todo listo para empezar a armar la prenda. Sin embargo, por más pesado que sea, debemos necesariamente darle mucha atención y hacerlo despacio.
como cortar tela



Son muchos los tips para facilitar el proceso. Uno de los que no podemos dejar pasar es el lavado previo de la tela, principalmente cuando se trata de algodón, ya que inevitablemente se achicará con el lavado, y claro está que es mejor que se encoja antes de cortar que cuando la prenda ya está cosida.

Otra de las recomendaciones es plancharla. Por más lisa que parezca, la mínima arruga podrá hacer de las suyas y restar milímetros, que por más pequeños que sean modifican el resultado final.
 Una vez que tenemos la tela lista para extender llega el momento de ubicarla en una superficie plana, que generalmente es la mesa, y que no siempre, o casi nunca, es de medidas extraordinarias como la de los talleres textiles. Esto inevitablemente nos imposibilita estirar la pieza completa, lo que resulta en varios centímetros o metros que quedan colgando. Esto es sin duda un problema porque por más plano que sea el tejido, el peso que ejerce la tela que sobra deformará la porción que queremos cortar en cuestión, y nuevamente el resultado serán patrones desiguales en formas o en direcciones del hilo.

Ahora bien, ¿cómo evitamos que nos pase esto? Primero, se puede optar por dejar la mesa de lado y usar el piso, aunque la verdad es que puede resultar incómodo. Otra opción es doblar el resto de la tela que no se está usando para que no cuelgue. Y también se pueden utilizar pesos, pero no es recomendable para los tejidos con elasticidad.

A la hora de ubicar los patrones, se necesita si o si guiarse por la dirección del hilo. Los moldes traen líneas rectas que indican que esa misma línea debe seguir la misma dirección del hilo. Una manera de identificarlo es ubicando el remate de fábrica, ya que el hilo será su paralelo.

Si cortamos la tela en otra dirección, puede que no veamos ninguna variación al coser, pero luego de dos o tres lavados las costuras dejarán de ser rectas y la prenda se deformará. Incluso, en telas de pelo, como el terciopelo, si no seguimos el mismo hilo para cada pieza, obtendremos variaciones importantes en los colores.

Cuando los patrones están repartidos es hora de sujetarlos. Hay quienes usan alfileres, y quienes además le suman un hilván. Se tarda mucho, muchísimo más, pero los resultados son sumamente exactos. En cambio, si se quiere ahorrar tiempo se puede optar por usar pesos (latas de conservas, frascos, libros). Esta última opción es eficaz si se usa el cortador rotativo, o si se marcan los bordes de las piezas antes de cortar con tijeras.

Y por último, cuando se trata de telas finitas y resbaladizas, podemos remojarlas unos minutos en agua tibia con gelatina sin sabor y dejarlas secar. Ese proceso le dará firmeza. Otra opción es posicionar papel debajo de la tela y cortar las dos cosas a la vez.

¿Conocen otro truco para facilitar el corte?