domingo, 16 de abril de 2017

Cómo evitar dolores musculares al coser



Coser es una de las actividades más relajantes para quienes disfrutamos pasar horas frente a la máquina, pero como toda actividad sedentaria, puede provocarnos dolores en el cuello y espalda sino adquirimos buenos hábitos de postura.





Es verdad que cuando quieres terminar ese trabajo, la ansiedad que provoca verlo listo, trae consecuencias de tensión muscular que recién notamos más tarde cuando los dolores empiezan aparecer.

Por eso hoy traemos unos consejos para que este lindo arte de coser no nos traiga más que satisfacciones.

En primer lugar, la mesa de trabajo, allí donde situamos la máquina, debe tener una altura ideal. Para saber si es la correcta debemos comprobar que nuestros codos están al mismo nivel de la mesa, de manera que podamos apoyar los antebrazos mientras cosemos. Es importante aclarar que si solo apoyamos los brazos en el borde, nuestra circulación sanguínea sea verá afectada.

Los pies deben apoyarse totalmente en el suelo y nuestra postura demás está decir que debe ser erguida, con hombros y cuello en ángulo recto.

Para comprobar que estamos bien sentadas, nuestra espalda debería estar apoyada contra el respaldo de la silla, los glúteos en el fondo del respaldo y las rodillas a la misma altura de los pies. Al coser, solo la cabeza debe inclinarse sutilmente hacia adelante para ver la aguja de la máquina y el trabajo que se está haciendo.

La iluminación también es importante para nuestra buena salud. Siempre es preferible la luz natural, pero en caso de contar con ella, es recomendable la luz fría para reducir la fatiga visual y los posibles dolores de cabeza.

Y por último, pese a que a las aficionadas nos encanta hacer todo el trabajo de una vez, no hay que olvidarse que tomar pequeños descansos, elongar y caminar harán que nuestro trabajo salga más bonito :)